• Quilmes - Buenos Aires - Argentina

jueves, 30 de agosto de 2007

Tango: El baile argentino


La vida es un tango y hay que saber bailarlo. En una milonga del Abasto, en una disquería de Microcentro, en una tienda de zapatos de baile, en un camarín con bandoneón. Bastan un par de días en el mundillo tanguero de Buenos Aires para entender que es imposible hablar bien del tango sin, por lo menos intentar, bailarlo. Supongo, de esucuchar tanto la frase, que lo mismo pasa con la vida.

Entonces, es hora de comenzar las clases. “Con una sesión ya podés moverte”, me dicen por teléfono desde La Ideal, la famosa confitería de calle Suipacha donde las noches de jueves se desata la milonga. Quedo en confirmarles, pero me cuesta creer que pagando 12 pesos y en 1 hora y media de clases colectivas, ya pueda dar los primeros pasos ¿Será por esto que la ciudad se ha llenado de bailarines express?

A poco andar me daré cuenta que no es tan fácil aprender el tango. Cuando llamo preguntando por clases a Sabor a tango, una milonga de Perón al 2500, la mujer que me atiende pregunta qué tipo de clases quiero:

-Clases particulares.

-¿Clases particulares? Ah, no, no tenemos. Sólo para extranjeros.

-¡Yo soy extranjero!- le respondó, con acento chileno.

-Ahhhh... bien, son clases de dos horas con un valor de 50 dólares. En el medio hay un break con derecho a torta.

-¿Y el horario?

-El horario que usted decida- y el tono de su voz parece agregar: "después de pagar 50 dólares por dos horas de clases, si quiere también le decimos que usted es Gardel".

Ya me lo habían advertido: una forma de sentirse extranjero en Buenos Aires es inscribirse en clases de tango. En las sesiones colectivas se habla menos español que en Viena, y el 80% de los alumnos viene de alguno de los países del G8. Será, como dicen algunos, que el tango es un baile argentino, pero que lo bailan los extrajeros.

Aunque no hay cifras oficiales, porque se abren nuevos locales, se cierran otros y algunos siguen clandestinos, se calcula que en Buenos Aires funcionan unas 140 milongas por semana. Muchas han aparecido en los últimos años. No por nada, se estima que la industria del tango mueve tres mil millones de dólares en el mundo. Y promete seguir en alza.

“Está escuchando la 2x4”, dice la locutora, y enseguida sale de los parlantes un alarido de bandoneón que raja el ambiente como una cuchilla. La músicos de la orquesta hacen sonar sus instrumentos como si estuvieran pateando el mundo, con ganas de largarse pronto de aquí. Llueve sobre Buenos Aires y el Peugueot 504 de la empresa “Tu taxi” ingresa al centro porteño bajo el aguacero. El conductor se llama Alberto “Quico” y lleva camisa negra, peinado a la gomina y está rodeado por una nube de perfume. Como pasa muchas veces en la ciudad, más que entrar a un taxi, parece que uno ha ingresado al subterráneo de un bar donde las penas de amor se pasan lustrando los zapatos con tacones.

-¿Le gusta el tango?- le hago una pregunta obvia.

-Uff, querido. El tango es lo más lindo que hay- responde Quico, bajando el volumen de la radio.

-Entonces usted me puede ayudar... quiero aprender a bailar tango.

-Mirá, el gran secreto para bailar el tango es estar relajado. Nada de tomarte 50 copas antes de bailar, ni de estar memorizando los pasos. Sólo tenés que dejarte llevar. Si estás nervioso lamujer se da cuenta, y después de la primera pieza te dice que tiene que ir al baño a arreglarse el maquillaje, y ahí perdiste...

-Me dijeron que tengo que comprarme zapatos especiales, que sin los “tinbos” no se hace nada.

-Nahh, no haga caso. Esas son tonteras que algunos dicen para vender zapatos a los extranjeros. Los zapatos no hacen al bailarín, amigo. Ya le digo, usted tiene que soltarse, estar suelto. Es igual que ponerse una chaqueta, si le queda apretada le va a molestar. Tiene que estar suelto.

-Entonces, lo importante es que esté suelto. Pero también leí que lo fundamental es saber llevar a la mujer.

-Claro, eso sí. El hombre es el que tiene la fuerza en el tango. Usted tiene que dominar a la mujer. Pero cuando la abraza, cuando le siente el cuerpo, cuando la siente pegada a usted, son su perfume y su piel, en ese momento usted va a sentir que no existe nada más en el mundo que su pareja y eso es lo más lindo del tango.

-Hay mucho levante en el tango.

-Ufff, muchísimo. Pero con el levante, vienen las historias de tango. No es tan fácil como parece, ¿eh?

Y en la radio comienza a sonar “Naranjo en Flor”, cargado de una letra que por momentos te hace temblar. Con la promesa de bailar suelto, me despido del taxista. Por Avenida Córdoba y Florida dos alemanas caminan cargado bolsas con zapatos de tango.

¿Ya no quedan malevos?
La tarea se hace difícil. Hay tanta oferta, tanto truhán oportunista, tanto negocio superficial, que cuesta elegir una buena clase de tango. Una que sirva. Supongo que será como ir al analista: probar equivocándote, hasta dar con el indicado. De esa manera he tomado mi inscripción en las clases que comenzaré en un par de días. Si no resulta, ni modo. Sin temor a equivocarse, igual que en la pista de tango.

Antes de inscribirme, me recomendaron darme una vuelta por diferentes milongas. “Ver parejas bailando ayuda mucho”, me aconsejó un conocido, aunque resultó un consejo fallido: algunos bailan tan bien, tan sincronizados, que por poco desisto del intento ¿Cómo pueden ofrecerte clases que, en una hora y media, te dejan bailando?

En eso estaba, cuando sucedió. Era de noche en un boliche de Palermo. Alejandra, una argentina profesora de danzas afro, me contaba su experiencia cuando tomó clases de tango.

-Tenés que estar tranquilo, nada más. En un mes podés bailar.

-¿Y después que aprendiste, bailas seguido?

-No mucho... pasa que el ambiente es complicado...- y se quedó en silencio unos segundos. Habíamos llegado a un tema de fondo.

-¿Por qué?

-Pasa que el ambiente es muy cerrado en las milongas. Especialmente en las de jóvenes. Es muy raro que en La Viruta alguien te saque a bailar si no te conoce de antes. Y sabés... yo ya decidí que me gusta bailar con los más viejos. Los jóvenes no bailan.

-¿Cómo que no bailan?

-Bailan, pero no te toman. Te agarran suavecitos, y en el tango el hombre tiene que apretarte fuerte. Bien fuerte. Los viejos bailan así, más fuertes. Los de ahora aprender a bailar blanditos ¿Sabés cuando cambió?

-¿Cuándo?

-Cuando el tango se llenó de bailarines. Ahora los hombres que bailan tangos son bailarines. Mirálos, es cosa de mirarlos, todos son bailarines. Y el tango lo bailan hombres bien hombres

-¿Ya no quedan malevos?

-¡No quedan! Es una desgracia. El espíritu malevo sólo está en algunos hombres mayores, de los jóvenes, nada.

Hasta hacen unos días, sólo había escuchado en tangos la palabra malevo. Eso, hasta que hace unos días recibí un mail que decía:

"El tigre millán" era una guapo, un "malevo", del barrio de mi abuelo donde yo vivía de chico, Valentín Alsina, en Lanus Oeste. Ahí está inspirado parte del tango Sur, donde dice "Sur, paredón y después". Alsina era ese después "Pompeya y más allá la inundación". Alsina era la inundación "La casa del herrero barro y pampa", una vez mi abuelo me llevó a ver la casa del herrero y la calle pampa que era de tierra y siempre se inundaba. Por ahí andaba el Tigre Millán que, según cuentan, lo boletearon... ¿Ya no quedan malevos?

La respuesta al email me la había dado Alejandra, en Palermo. De guapos y malevos, como en sus orígenes, estaría quedando poco. Nadie lo comenta, pero el tango ya no parece el mismo de antes. Todo me lo dicen antes de mi primera clase. Y me parece una duda pertienente: ¿Dónde están los malevos?

La primera clase
Se termina el viernes. En el subte línea E no entra nadie más. “Se acaba de ir otra semana”, comentan dos oficinistas que van pegaditos, como bailando tango dentro de un vagón donde todos se apretujan. Empujo hasta bajarme en la estación Urquiza. Camino hasta La Rioja sacudiéndome el subte. En el 1180 está el Club Gricel. Dicen que en el tango te aleja del mundo. Dentro del Gricel me espera la primera clase. Me despido de la ciudad, y entro.

El salón Gricel, bautizado en honor de un famoso tango, tiene piso de madera y dos corridas de meses alrededor de la pista y un cartel luminoso con el hombre del lugar. La milonga comienza a las once de la noche, pero antes están las clases y todavía no son las ocho. Le pregunto a un flaco que fuma para el lado a qué hora comienzan las clases.

-Ya estamos por comenzar.

-¿Y quién es el profesor?

-Yo soy- y me estira la mano.

El flaco se llama Silvio Lavía y alguna vez, contará más tarde, fue un gran bailarin de tango: "viajaba por el mundo, nos ibamos a bailar a Nueva York", época de luces y giras interminables.

-Y ahora estoy aquí- dice, y se encoge de hombros. Cuando parece que dice algo doloroso, le pega una pitada al cigarrillo y suelta una carcajada ganadora que hace suspirar a las 5 alumnas que lo rodean. Ya me lo habían dicho: en el tango se conecta vía tristeza. Parece un buen profesor de tango.

-Ya, chicos, respiración- dice Silvio, al circulo que once personas que hemos llegado a su clase.

Respiramos con los ojos cerrados, movemos la cabeza, estiramos las piernas, trabajamos los aductores. Más que saltar a una pista de baile, perece que estuviéramos a punto de salir al ring.

-Una de las claves del tango es el estiramiento- dice el profesor, antes de cerrar el precalentamiento con un aplauso cerrado.

Todavía no comienza la música, y algunas parejas ya están dando vueltas. Quieren bailar lo antes posible, de una vez por todas. Poner en práctica todo lo ensayado en el departamento, o en el patio de los viejos. Bailar, bailar. Silvio se da cuenta de la ansiedad y pone a girar unos tangos bien tristes. Todos los alumnos llevan varios meses en clases, y se nota que han ejercitado. Por eso el entusiasmo por largarse a bailar de una vez, como el merecido premio a una semana de trabajo.

-¿Vos no sabés nada de nada?- me pregunta, y por atrás se ven parejas haciendo miles de firuletes sobre la pista.

-Nada.

-Bueno, entonces vamos a partir por lo básico- dice, y levanta la mano llamando a alguien. La que se aparece es otra persona que no tiene idea de tango.

En la primera clase, Silvio nos explica lo que son los 8 pasos básicos del tango. Está sería la esencia estilística del baile en palabras del profesor:

-Vos memorizá. Uno para atrás, otro para la izquierda, uno cortito cruzando la derecha, otro de izquierda y detención en el quinto. Seguís con el sexto, séptimo girás y ocho.

La mujer con la que comparto el aprendizaje más básico es Silvana Oliveri. Es primera vez que viene a clases. La hija de su marido nos mira bailar desde una mesa, y nos da indicaciones. El resto de las dos horas ensayaremos el: Uno para atrás, otro para la izquierda, uno cortito cruzando la derecha, otro de izquierda y detención en el quinto. Seguís con el sexto, séptimo girás y ocho.

Lo que me llama la atención no sólo es tener que memorizar tantos números. Reglas básicas, como las multiplicaciones. Lo llamativo es que, aún sin música de fondo, las parejas se den maña para seguir bailando. Como si no importara el ritmo ni los acordes. Y no sólo eso, como si ni siquiera importara el tango. ¿Será, como dice Antonio, que los que más lo bailan son los que menos lo entienden? Al término de la clase, cada uno de los alumnos le pasamos un billete de diez pesos a Silvio. El personal del Gricel comienza a preparar las mesas, porque ya se viene la Milonga de los viernes. Afuera del club está la ciudad. Y es verdad, cuesta volver a pasar del salón al asfalto.

For export
Todos desprecian lo for-export. Desde el primer día que estoy en la serie del tango, he conocido el descrédito hacia la traducción de “para-exportar”. Nunca se dice en tono amable. Siempre con desprecio. Cuando se haga una lista de los peores insultos que se usan en el Buenos Aires de hoy, quizás debiera agregarse el “for-export”: Que te digan que fuiste a una milonga “for-export”, o que te compraste unos zapatos “for-export”, o que a tu novia sólo le gustan los shows “for-export”; son de esas ofensas que antes se solucionaban simplemente: con un facón.

En busca de respuestas, entonces, me fui al corazón del Abasto, a la Esquina Carlos Gardel, el local más tango-for-export de la ciudad.

Llego hasta ahí una noche de martes. Un tipo de abrigo largo te abre la puerta ceremoniosamente. Dos chicas vestidas con trajes de los años 20, onda foxtrot, te indican la mesa. Los platos del menú tienen nombres de tango. El personal se moviliza a tu mesa ante el más mínimo movimiento, mientras un video en pantalla gigante pasa un documental con la historia del 2x4.

-Es temporada baja, así que hay más que nada Latinoamericanos y algunos europeos y americanos. Pero no viene mucha gente- me dice la chica que atiende la mesa, y aunque a ella le parece poca gente, el sitio se ve con más público que cualquier milonga de la ciudad. Nunca estuve en un sitio de tangos con tanto público, y eso que la localidad más baja supera los 150 pesos. Incluida cena.

El show parte a las 10 de la noche. Por eso, te advierten que hagas tu pedido antes de esa hora. La idea es no interrumpir el espectáculo. Hasta que finalmente son las diez. Se apagan las luces. Apenas quedan las velas en cada mesa, y los flashes de los turistas.

Cuando se abre el telón una voz en off da la bienvenida en español e inglés. Unas máquinas sueltan humo falso y desde alguna parte del techo comienza a bajar un octeto de tango que retumba en todo el barrio. Una violinista de escote largo lidera con energía la agrupación de cuerdas y bandoneones, que se encargará de acompañar los diferentes números.

Los turistas no dejan de tomar fotos. Aunque, a decir verdad, por mucho que sea “for-export” creo que cualquier porteño aquí adentro se sorprendería con la puesta en escena. Por lo menos, eso entiendo de la exclamación que suelta una periodista porteña tras el primer número de baile:

-¡Que cacho de tango se bailó el chabón!

Los cuadros de bailes están cubiertos de espectacularidad. Los detractores llamarán “de circo”, y los defensores describirán “de ballet”. Entre los números de bailes aparece una mujer con voz de tambores que cantará Malena y otro par de tangos. Además, por supuesto, de un doble de Carlos Gardel.

La primera vez que aparece el doble de Carlos Gardel lo hace a oscuras, con una voz casi idéntica a la del Zorzal. Al rato, con los focos en su cara, veré que se trata de Rafael Rojas, un cantante chileno. Hace varios años, para la despedida de soltero de un amigo en Santiago, fuimos a una parrillada del centro de la ciudad donde apareció cantando “El Gardel Chileno”. Y aquí estamos ahora, en la Esquina Carlos Gardel.

Al terminar la noche “for-export”, el público se retira satisfecho. La mayoría se sube a esa fila de buses blancos que los espera en la puerta, y los devolverá a sus hoteles. Las chicas de traje foxtrot se quedan contando los billetes de la caja, mientras los músicos se despiden hasta mañana. Y entonces, aparecen nuevas preguntas ¿Todo lo que vi esta noche es completamente falso? ¿Quién decide qué tango es real? ¿Por qué será tan buen negocio lo "for-export"? ¿He cometido un delito al venir?...Tal vez, lo mejor sea que no le cuente a nadie que vi un espectáculo de tangos para turistas. Y mucho menos, que lo disfruté.

El tango favorito
Madrugada de un martes de milonga. El sitio es Viejo correo, un local frente al parque Centenario. En la puerta hay unos faroles amarillos y un estatua de Gardel en caricatura. Tres taxis estacionados esperan la salida de los milongueros. Jorge, un viejo cliente de la noche, me dice: “A los falsos conocedores del tango, los podés desenmascarar con una simple pregunta”. Y se lleva el cigarro a la boca.

Jorge tiene más de sesenta y, por lo que cuenta, pasó más parte de su vida en las milongas que en una oficina. Comenta con ojo clínico a las parejas que bailan y sigue el compás del tango con los dedos. Como toda persona que le gusta la noche, da consejos de vida. Y de tango:

-Es una pregunta fácil la que tenés que hacer- me recomienda.

El "Viejo correo" tiene una puerta blanca, angosta, que conduce a un salón largo. Con barra al costado y mesas alrededor de la pista. Hay clases casi todos los días, después de las cuales se desata la milonga.

-¿Qué pregunta?

-Tenés que preguntar: ¿Cuál es tu tango favorito? Y listo.... Mirá flaco, el asunto es así: hay tres o cuatro tangos que, si nombrás uno de esos, sos un tipo que sabe.

Una vez leí que Ciorán, que no tenía idea de tango, quedó enamorado de “Naranjo en flor”. O que Hirohito tenía de tango favorito “El entrerriano”. Y ahora último, veo que Almodóvar declara su amor planetario a “Volver”. Pero, ¿cuáles serán los tangos de los que saben?

-A mí me encanta “Mano a mano”, pero me imagino que no debe ser uno de los tres- le digo, sin siquiera mencionarle que apenas llevo tres clases de tango.

-“Mano a mano” le gusta a los que están aprendiendo- y lanza humo.

En el mundo del tango te miden el conocimiento cada minuto, en un orden raro donde todos se sienten dueños de las leyes. Un tajo en la cara te puede dar chapa de guapo, pero saber elegir tu tango favorito y tener una buena explicación para justificar la elección, te puede abrir más puertas que andar con un revólver en el bolsillo. No es fácil ser aceptado ¿Será por eso que las bailantas tienen muchísimo más público que las milongas?

-Vos pensá y pregunta. Ahora voy a bailar y en un rato te digo cuáles son esos tango- me dice, y se va de la mano de una rubia de labios rojos.

Antes de que vuelva, me quedo pensando cuáles podrán ser. Comienza a sonar “El firulete”, pero estoy casi seguro que ese tampoco clasifica. ¿Cuáles serán los que hay que decir?

Articulos varios
Juan Pablo Meneses
http://weblogs.clarin.com/cronicas

Características del Derecho Ambiental

I- Introducción
Más allá del importante desarrollo del Derecho Ambiental desde la década del 60´ de la mano de la aparición de los llamados derechos de tercera generación, sin lugar a dudas el hecho de haber sido receptado expresamente en nuestra Constitución Nacional en 1994, le ha otorgado una alta relevancia jurídica, de la cual aquí damos cuenta brevemente de sus características salientes.

II- Sus características más destacables
a) Su carácter de orden público. Su defensa del interés público1
En todo caso en que se encuentre comprometida la preservación y cuidado del medio ambiente, su tutela será siempre de orden e interés público 2 , lo cual obviamente da lugar a la existencia y ejercicio de un poder de policía ambiental por parte de las autoridades públicas 3. Para ser más precisos, es de orden público ya que fija estándares mínimos e imperativos normativos invulnerables.

b) Su carácter de derecho–deber
Tal carácter surge de la simple lectura del propio Artículo 41 de la Constitución Nacional cuando expresamente nos dice que: “Todos los habitantes gozan del derecho a un ambiente sano… y tienen el deber de preservarlo” 4 . Por lo tanto, dicho artículo se ha hecho eco del texto elaborado en el marco de la renombrada Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente de 1972 en Estocolmo, en la cual se dijo que: “El hombre tiene el derecho fundamental a la libertad, y a la igualdad, dentro de condiciones de vida satisfactorias, en un ambiente cuya calidad le permita vivir en dignidad y bienestar. Asimismo tiene el deber fundamental de proteger y de mejorar el ambiente para las generaciones presentes y futuras”.

c) Obliga a un federalismo normativa y operativamente concertado en pos de su defensa
Es de destacar el notorio avance que ha marcado para el Derecho Ambiental la sanción de la Ley 25.675 (Ley de Política Ambiental)5 la cual establece los presupuestos mínimos para el logro de una gestión sustentable y adecuada del ambiente, la preservación y protección de la diversidad biológica y la implementación del desarrollo sustentable. Esta ley rige para todo el territorio de la Nación, sus disposiciones son de orden público, operativas y deben utilizarse para la interpretación y aplicación de la legislación específica sobre la materia. Entre los logros de esta norma, cabe destacarse la instauración de un Sistema Federal Ambiental a través del COFEMA (Consejo Federal de Medio Ambiente) el cual debe instrumentar la coordinación de la política ambiental, tendiente al logro del desarrollo sustentable, entre el gobierno nacional, los gobiernos provinciales y el de la Ciudad de Buenos Aires.

d) Su posibilidad legal de propender a la prevención, mantenimiento y reparación de los intereses referidos a un ambiente sano
Es de destacar la fuerte impronta que el principio de precaución le imprime al Derecho del Ambiente, puesto que el mismo “…implica un cambio muy profundo en la mentalidad jurídica toda vez que opera sobre la base de la incertidumbre, es el principio que diferencia al derecho ambiental en todo ordenamiento jurídico” 6 .

e) Su carácter colectivo e individual (concomitante)
“La obligación de preservar el medio ambiente es impuesta, fundamentalmente, al Estado. A través de las autoridades debe proveer a la protección del derecho, al uso racional de los recursos naturales, a la preservación del patrimonio natural y cultural y de la diversidad biológica, y a la información y educación ambientales. Pero, esa obligación también se impone individualmente a todos los habitantes en el sentido de abstenerse de desarrollar conductas que puedan conducir a un resultado contrario al impuesto por la norma jurídica” 7 .

f) Su temperamento herético
Sin lugar a dudas el derecho ambiental se define por su falta de ortodoxia, porque opera siguiendo sus propias reglas, sus propios principios y hasta sus propios métodos 8 . Por lo tanto, en razón de su carácter saludablemente dinámico, flexible, original y a veces, hasta transgresor de las formas y contenidos tradicionales del cuerpo del derecho toda vez que éste (por encontrarse fosilizado) pierda de vista su propia finalidad y objeto, el derecho ambiental de seguro actuará con los mencionados bríos y recursos propios de su carácter.

g) Es un derecho humano
“Las cosas son o no son. El derecho humano al ambiente sano, ya existe entre nosotros. Cuán lejos pueda llegar su reconocimiento en la jurisdicción internacional dependerá de los casos que sean articulados y de la sensibilidad no sólo de los jueces sino también de todos aquellos que conforman el sistema interamericano como una totalidad. Desde esa perspectiva, el reconocimiento del derecho al ambiente terminará siendo un test del estado evolutivo de nuestro sistema jurídico” 9 .

h) Su prevención, protección y restablecimiento habilitan vías expresas de acceso a la información pública ambiental
Por el Artículo 42 de nuestra Carta Magna, los constituyentes han impuesto a la Nación informar sobre las condiciones ambientales en las que se encuentra el país a fin de obtener la protección del derecho al medio ambiente sano y la preservación de los recursos naturales. Asimismo, diversos tratados internacionales con jerarquía constitucional (conforme el artículo 75 inciso 22 de la Constitución Nacional) 10 han consagrado el derecho a dar y a recibir información, y entre ellos cabe destacar el Pacto de San José de Costa Rica, la Declaración Universal de Derechos Humanos y el Pacto de Derechos Civiles y Políticos. Resultando obviamente de vital importancia en la materia la aparición de la Ley 25.831, la cual ha establecido el Régimen de Libre Acceso a la Información Pública Ambiental 11 , cuyo objeto consiste en establecer los presupuestos mínimos de protección ambiental para garantizar el derecho de acceso a la información ambiental que se encontrare en poder del Estado, tanto en el ámbito nacional como provincial, municipal y de la Ciudad de Buenos Aires, entes autárquicos y empresas prestadoras de servicios públicos.

i) Su permanente búsqueda del equilibrio
Porque más allá del fundamental carácter tuitivo del Derecho Ambiental, no por ello caeremos en planteos extremistas que nos hagan olvidar de otras necesidades básicas del hombre y la vida en sociedad, como el derecho al trabajo, al ejercicio de toda industria lícita, así como al desarrollo económico. Lo cual, por cierto, no se corre un ápice de la finalidad perseguida por el propio Art. 41 de la Constitución Nacional.

III- Colofón
En síntesis, creemos que la razón de ser del Derecho Ambiental pasa principalmente por proteger y reparar el medio ambiente cualesquiera sea la fuente de su agresión, así como en conciliar las necesidades humanas de contar con un desarrollo económico sustentable con un medio ambiente que indudablemente también lo sea.

Referencias:
1. Ver El interés público como fundamento de la legitimación activa en el Derecho Ambiental. BASTONS, Jorge Luis. RAP. Año XXVI – Nº 310. Pp.15/17. Buenos Aires. 2004.

2. “El interés público es el resultado de un conjunto de intereses individuales compartidos y coincidentes de un grupo mayoritario de individuos, que se asigna a toda la comunidad como consecuencia de esa mayoría, y que se encuentra su origen en el querer axiológico de esos individuos, apareciendo con un contenido concreto y determinable, actual, eventual o potencial, personal y directo respecto de ellos, que pueden reconocer en él su propio querer y su propia valoración, prevaleciendo sobre los intereses individuales que se le opongan o lo afecten, a los que desplaza o sustituye, sin aniquilarlos”. “La definición propuesta… sólo nos brinda una noción formal de la noción de interés público, carente de todo contenido, pero que –por ello mismo- tiene validez general, y puede ser aplicada en todo tiempo y lugar para distinguir el objeto definido”. ESCOLA, Héctor Jorge. El Interés Público -como fundamento del derecho administrativo-. Pp.249/251. Depalma. 1989. Buenos Aires.

3. Ver asimismo El contralor provincial de los servicios públicos de competencia nacional. Su análisis conjetural desde el derecho ambiental. BASTONS, Jorge Luis. Pp.155/167. Revista de Derecho Ambiental. Lexis Nexis. Julio/Septiembre de 2005. Buenos Aires.

4. Artículo 41 de la Constitución Nacional: “Todos los habitantes gozan del derecho a un ambiente sano, equilibrado, apto para el desarrollo humano y para que las actividades productivas satisfagan las necesidades presentes sin comprometer las de las generaciones futuras; y tienen el deber de preservarlo. El daño ambiental generará prioritariamente la obligación de recomponer, según lo establezca la ley. Las autoridades proveerán a la protección de este derecho, a la utilización racional de los recursos naturales, a la preservación del patrimonio natural y cultural y de la diversidad biológica, y a la información y educación ambientales. Corresponde a la Nación dictar las normas que contengan los presupuestos mínimos de protección, y a las provincias las necesarias para complementarlas, sin que aquéllas alteren las jurisdicciones locales. Se prohibe el ingreso al territorio nacional de residuos actual o potencialmente peligrosos, y de los radioactivos”.

5. Publicada en el Boletín Oficial al 28/11/2002.

6. CAFFERATTA, Néstor. Revista de Derecho Ambiental. Lexis Nexis. Noviembre de 2004. Buenos Aires.

7. BADENI, Gregorio. Tratado de Derecho Constitucional. Tomo I. P.437. La Ley. 2004. Buenos Aires.

8. CAFFERATTA, Néstor. Los derechos de incidencia colectiva. La Ley. Suplemento de Derecho Administrativo. Febrero de 2005. Buenos Aires.

9. ROSSI, Alejandro. Algo más sobre la protección del derecho humano a un ambiente sano. Suplemento de Derecho Ambiental. VALLS, Mario. Director. www.elDial.com Editorial Albremática. 2005.

10. Artículo 75 inciso 22 de la Constitución Nacional: “Corresponde al Congreso: …Aprobar o desechar tratados concluidos con las demás naciones y con las organizaciones internacionales y los concordatos con la Santa Sede. Los tratados y concordatos tienen jerarquía superior a las leyes. La Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre; la Declaración Universal de Derechos Humanos; la Convención Americana sobre Derechos Humanos; el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales…; en las condiciones de su vigencia, tienen jerarquía constitucional, no derogan artículo alguno de la Primera parte de esta Constitución y deben entenderse complementarios de los derechos y garantías por ella reconocidos. Sólo podrán ser denunciados, en su caso, por el Poder Ejecutivo nacional, previa aprobación de las dos terceras partes de la totalidad de los miembros de cada Cámara. Los demás tratados y convenciones sobre derechos humanos, luego de ser aprobados por el Congreso, requerirán del voto de las dos terceras partes de la totalidad de los miembros de cada Cámara para gozar de la jerarquía constitucional”.

11. Publicada en el Boletín Oficial al 07/01/2004.

Jorge Luis Bastons
Abogado (UNLP)

Ha realizado la “Especialización en Derecho Administrativo” (UCALP) y el postgrado en “Control y Gestión en Políticas Públicas” (FLACSO)
Becario USIA (EEUU, 1995)
Asesor Letrado de la Subsecretaría de Gestión Tecnológica y Administrativa de la Secretaría General de la Gobernación de la Provincia de Buenos Aires
Se ha desempeñado como abogado litigante, asesor y expositor en diversos ámbitos de la República Argentina y el extranjero en el área del Derecho Público
Director de la obra colectiva Empleo Público, Librería Editora Platense (LEP), abril de 2006.

viernes, 24 de agosto de 2007

Parque Nacional Los Glaciares

El Parque Nacional Los Glaciares está ubicado en la región conocida como Andes Australes del territorio argentino, al sudoeste de la provincia de Santa Cruz en el límite con Chile. Por su imponente belleza natural, constituye una maravilla única en el mundo, y fue declarado "Patrimonio Mundial" por la UNESCO en el año 1981.


Aspectos generales
El Parque Nacional comprende un escenario de montañas, lagos y bosques, incluyendo una vasta porción de la Cordillera de los Andes prácticamente cubierta de hielo y nieve al oeste y la árida estepa Patagónica al este.

Debe su nombre a la presencia de numerosos glaciares que se originan en el gran Campo de Hielo Patagónico, el manto de hielo más grande del mundo después de la Antártida, el cual ocupa casi la mitad del Parque. También conocido como Hielo Continental Patagónico, alimenta 47 grandes glaciares, de los cuales 13 descienden hacia la cuenca Atlántica. Además existen más de 200 glaciares de menor magnitud, independientes del Campo de Hielo Patagónico.
Si bien las grandes masas de hielo suelen encontrarse en nuestro planeta a más de 2500 metros sobre el nivel del mar (msnm) los glaciares de la provincia de Santa Cruz tienen su origen a solo 1500 msnm de altitud y descienden hasta los 200 msnm, permitiendo un acceso y visualización única en el mundo.

Como resultado del deshielo de este inmenso sistema, se originan dos grandes lagos: el Lago Argentino y el Lago Viedma, que vierten sus aguas al Océano Atlántico cruzando toda la provincia a través del río Santa Cruz.

El clima
El clima del Parque Nacional Los Glaciares es templado, lluvioso, sin estación seca definida pero con menor precipitación en verano.

Las precipitaciones aumentan hacia el oeste, registrándose un declive importante, desde 500 mm. en el límite oriental del Parque, hasta aproximadamente 900 mm. en la cordillera (aunque existen registros anuales de más de 2000 mm. en algunos sectores occidentales).

Las precipitaciones están distribuidas casi homogéneamente durante el año, observándose un máximo a fines de otoño (abril-mayo). Durante el invierno la precipitación es predominantemente nívea, pero debido a su escasez no se produce una gran acumulación de nieve.

Predominan los vientos del oeste y suroeste. Durante el verano es mayor la frecuencia e intensidad de los vientos.

La temperatura media anual es de 7,5°C, mientras que la media del mes de julio es de alrededor de 0,6°C y la de enero de 13,4°C

Estos datos corresponden a los sectores bajos ya que no existen registros climáticos de las zonas de altas cumbres o laderas altas dentro del Parque ni en áreas aledañas.

Teniendo en cuenta la disminución teórico de 0,5°C de temperatura cada 100 m de altitud, puede estimarse que la temperatura media para las zonas de alta montaña es en general inferior a los 2°C y de menos de -3°C en los sectores occidentales de mayor altitud.

Foto: fruto del calafate, arbusto tipico de la región
Flora
La flora es la típica del bosque andinopatagónico, destacándose la lenga, el ñire y el guindo- y de la Patagonia subandina. Aproximadamente unas 260.000 ha del Parque se hallan cubiertas por hielo, y por lo tanto desprovistas de vegetación, a las que se suman unas 95.000 ha ocupadas por lagos. La superficie boscosa total del Parque es de alrededor de 79.000 ha. La flora del Parque Nacional Los Glaciares pertenece al Distrito Magallánico, el más austral. Entre los arbustos se destacan el notro, de bellas flores rojas, el calafate, de flores amarillas y fruto violeta, y el sauco del diablo en las zonas más húmedas del bosque.

La vegetación se desarrolla en tres áreas bien definidas:
  • Estepa
  • Bosque
  • Semidesierto de altura
Estepa
La estepa del Parque Nacional presenta una alta adaptación a condiciones de sequedad extrema y a la defensa contra el frío y el viento. Las gramíneas forman matas bajas y compactas, con hojas plegadas, rígidas y cubiertas de espesa cutina que les disminuye la evaporación. Son frecuentes las matas circulares, como el neneo, o también semilunares.

Bosque
Por debajo de la vegetación altoandina, hasta el nivel de los lagos, predominan los bosques de Nothofagus. El límite superior del bosque se encuentra en promedio entre los 1000 a 1100 m de altura.
Hay tres especies de Nothofagus dentro del Parque:

* La lenga (Nothofagus pumilio)
* El ñire (Nothofagus antárctica)
* El coihue o guindo (Nothofagus betuloides)

De éstas, la lenga es la de más amplia distribución y ocupa la mayor proporción de los bosques del área. Se los encuentra generalmente recubiertos de Usnea (líquenes), comúnmente llamado "barba de viejo", debido a su forma de largas cintas que cuelgan de los troncos.

Los faldeos montañosos que caen hacia los brazos del Lago Argentino están ocupados principalmente por bosques densos y continuos.1

En los sectores más occidentales, como los faldeos de los Senos Mayo y Spegazzini, se encuentra el denominado bosque higrófilo magallánico. En estos sectores, desde el nivel de los lagos hasta aproximadamente los 500 m, los bosques se encuentran dominados por el guindo, (Nothofagus betuloides) el cual en los sitios más favorables puede alcanzar los 20 a 30 metros de altura y el metro de diámetro. Acompañando al guindo son frecuentes el canelo, que alcanza de 8 a 12 m de altura y el sauco. En el sotobosque se encuentran varias especies arbustivas.

El estrato herbáceo es abierto y ofrece Uncinia brevicaulis, Valeriana lapathyfolia, Viola maculata y varias especies de gramíneas.

Hay una sola especie de enredadera: Luzuriaga marginata, la que es frecuente en el borde de los arroyos o al pie de los troncos. Philesia magellánica, un arbusto apoyante de vistosas flores rojas, es de distribución muy restringida.

Semidesierto de altura
Por encima de los 1000 a 1100 m de altura, y hasta los 1500-1600 m (límite inferior de las nieves permanentes) se encuentran los semidesiertos de altura.2

Este tipo de vegetación presenta muy escasa cobertura y predominio de gramíneas xerofíticas y dicotiledóneas en cojín; entre estas últimas son frecuentes los cojines de los géneros Azorella y Bolax.

En sitios húmedos se forman pequeños prados con vegetación densa, allí son frecuentes las Azorella lycopodioides, Epilobium australe, Epilobium nivale, Alopecurus antarcticus, entre otras especies; acompañadas a menudo por Empetrum rubrum y Marsippospermun
cf reichei.

En algunos sitios, inmediatamente por encima del nivel de las lengas achaparradas, se encuentra una faja de vegetación arbustiva más o menos densa dominada por Empetrum rubrum y Pernettya sp.

A diferencia de la vegetación altoandina norpatagónica, están ausentes muchas especies de Mulinum, y en cambio hay muchos elementos subantárticos.


Fauna
A excepción de las aves, existe muy poca información sobre los distintos grupos de vertebrados presentes en el Parque. La mayoría de las publicaciones consultadas se refieren a la fauna de la región sin incluir datos precisos sobre la presencia de especies en el Parque. La información que encontrará en esta sección proviene de informes de Guardaparques y de las recorridas realizadas por la Delegación Regional Patagonia con motivo de la preparación del Plan de Manejo, sumado a los escasos datos extraídos de la literatura específica.

Peces
Las especies registradas hasta ahora son:

* Puyen Galaxias maculatus en Lago Argentino (Oliveros & Cordioviola, 1974).
* Perca Percichthys, presumiblemente vinciguerrae, en Lago Argentino (Oliveros & Cordiviola, 1974) y Lago Viedma (Informe Gpque, Cerdá).

Además de las especies confirmadas, se puede presumir la presencia de otras que están presentes en las cuencas cercanas:

* Peladilla Aplochiton zebra, que ha sido registrada en Lago Toro, (Parque Nacional Torres del Paine, Chile, Mc Dowall, 1971).

* Peladilla Aplochiton taeniatus, también en el Lago Toro. (Mc Dowal, 1971)

* Puyen Galaxias platei, vive en los lagos de la cordillera del Paine (Mc Dowal 1971).

Reptiles y Anfibios
Existen dos grandes regiones herpetológicas (rama de la zoología referida a los reptiles) en Patagonia: la Antigua o Norte y la Sur o de Santa Cruz que comienza en la divisoria de aguas entre las cuencas del Río Chubut y del Río Deseado (451 lat. S).

La Región Santa Cruz está considerablemente empobrecida: de las 60 especies patagónicas descriptas hasta hoy hay 56 en la región Norte y 13 en la Sur, de las cuales 9 son comunes a ambas. Es decir que hay solo 4 especies propias de esta región.

Además, las lagartijas constituyen una proporción mucho más alta de la herpetofauna que en el norte.

Anfibios
Durante las diversas recorridas se registró la presencia de Pleuroderna bufonina en Bahía Túnel y en un afluente del Río de las Vueltas. Cei (1982) cita en territorio chileno a la latitud del Parque, además, a Bufo variegatus, Batrachyla leptopus, y Alsodes coppingeri.
También se encontraron ejemplares de B. variegatus en la zona de Lago del Desierto en territorio provincial.
Nota: Será necesario realizar un esfuerzo adicional para determinar la presencia o no de estas especies en el Parque Nacional.

Reptiles
No existen trabajos que hagan referencia a las especies de reptiles del Parque Nacional Los Glaciares. El informe del Guardaparque Landívar (1981-1982) registra la presencia de lagartijas en pastizales lejanos de la costa en la zona de Punta Avellaneda. En la Isla Larga (Gpque. Landívar 1981) fue observada una lagartija de unos 15 a 20 cm., posiblemente Diplolaemus bibroni, u otra especie no mencionada para la región.
Los bibliografía sobre reptiles coincide en incluir el área del Parque Nacional en la distribución de Liolaemus grupo magellanicus-lineomaculatus. Cei (1980) cita a Liolaemus archeoforus sarmientoi para el límite norte del Parque y como marginales a Diplolaemus bibrioni.

Aves
La información registrada sobre avifauna del Parque es reciente -en su mayoría posterior a 1980- y bastante completa.

Hasta el momento han sido registradas en el Parque alrededor de 100 especies. Se requeriría, no obstante, completar la información existente de los ambientes de altura, escasamente relevados.

En esta importantísima diversidad existente, se encuentran algunas especies consideradas de valor especial de conservación, como el choique o ñandú petiso (Pterocnemia pennata), el cóndor (Vultur gryphus), el pato de los torrentes(Merganetta armata), el carancho blanco (Polyborus albogularis), y el yal austral (Melanodera melanodera).

Asimismo, son de gran importancia por su densidad, las poblaciones de cóndor y del águila escudada (Geranoaetus melanoleucus) principalmente en la zona norte del Parque.

Especies de muy baja presencia en zonas tan australes han sido registradas en algunos humedales del Parque Nacional, tal es el caso del tordo de ala amarilla (Agelaius thilius) y la viudita pico de plata (Hymenops percpicillata) son registros anteriores para la zona y del siete colores de laguna (Tachuris rubrigastra), con unos pocos registros. Estas especies han sido observadas en la zona de Bahía Túnel del Lago Viedma al norte del Parque Nacional y en las lagunas de Pto. Bandera en territorio provincial sobre el límite del Parque.

También merece destacarse la presencia y nidificación en orillas de lagos y lagunas del Parque Nacional del ostrero overo o austral (Haematopus leucipodus).

Algunas especies de distribución austral y escasos registros en el país como la becasina grande (Gallinago Stricklandii) y fundamentalmente la gallineta chica (Rallus antarcticus) requieren una búsqueda especial por la baja densidad poblacional con la que parecen contar. La presencia estable en ambientes del Parque Nacional sería de gran importancia para la conservación de ambas especies.

Mamíferos
No existe ningún relevamiento general de mamíferos del área, por lo cual, el estado del conocimiento se limita a una lista derivada de informes de guardaparques y estudios antiguos que abarcan especialmente a los mamíferos medianos y mayores, y algunos datos circunstanciales sobre algunas especies.

Durante las recorridas realizadas en Noviembre de 1990 se dispusieron trampas para pequeños mamíferos en:

a) Un pastizal con Berberis y neneo, en la zona aledaña a la Seccional Viedma (Fitz Roy)
b) un bosque ralo de ñire aledaño al Río de las Vueltas.
c) un bosque de lenga, en ladera de exposición Este, que da al Río de las Vueltas.

En los tres sitios, se capturó solamente Akodon xanthorhinus. Además en excrementos de zorro se encontraron mandíbulas de Oryzomys longicaudatus. Por ende, estas son las primeras citas de estas especies para el Parque. Pobladores del área mencionan que el zorro colorado apareció en la zona después de la llegada de la liebre (hacia 1926), lo que habría provocado un retroceso relativo del zorro gris; también hablan del consecuente retroceso numérico del gato del pajonal y el gato montés.
(Téngase en cuenta que estas son apreciaciones subjetivas de algunos informantes y por lo tanto requieren confirmació)

La zona chilena de Torres del Paine, contigua al Parque Nacional y con muchas similitudes ambientales es en contraste una de las áreas mejor estudiadas de la Patagonia chilena. Se realizaron allí una cantidad importante de estudios modernos, especialmente sobre los guanacos y sobre la comunidad de carnívoros (grupo Universidad de Iowa y colegas chilenos), enfocando aspectos ecológicos y de comportamiento. Estos trabajos son de utilidad en cuanto pueden orientar acerca de densidades, características ecológicas y pautas de manejo posibles en Los Glaciares.

Invertebrados
La información sobre los invertebrados de la Patagonia es sumamente escasa. Si bien existen algunos datos de la región, no se ha hecho un relevamiento de los invertebrados del Parque Nacional. Entre las escasas especies que han sido citadas para el Parque Nacional figura la araña Liparotoma tripunctatum, especie común en los bosques húmedos de la región. Otras especies de arañas fueron citadas para El Calafate.

Entre los heterópteros, está citada para Pto. Bandera, sobre el límite del Parque Nacional, la especie Eurylomata sulina.

Un insecto hallado y fotografiado en grietas y canales del Glaciar Moreno en 1996 se procuró identificar (a través de fotos) con la colaboración de un entomólogo de la Universidad Nacional del Comahue. Se trataría de una ninfa (estado larval) de un Plecóptero, orden abundante en aguas corrientes y muy oxigenadas.

Especies introducidas o exóticas
Se han citado dos especies de salmónidos introducidos:

1) La trucha arco iris (Onchorhynchus mikiss).
2) La trucha de lago (Christivomer namaycush).

Ambas en los lagos Argentino y Viedma.

Es abundante y de distribución muy extendida la liebre europea (Lepus europaeus). También son comunes las especies domésticas asilvestradas: caballos y vacas, estas últimas bastante abundantes en algunos sectores.

Debería destinarse un capítulo especial a los caballos. La población estimada es de unos 15 mil animales en el área de la población de huemules del Valle Mascarello; este problema y las alternativas de manejo deben ser evaluados.

Un ejemplo de esta problemática plantea el siguiente dilema:
Una acción de control que eliminara repentinamente a los caballos podría provocar un aumento de la predación del puma sobre los huemules.

Especies de fauna de valor especial
El Parque es un sitio con poblaciones remanentes y aparentemente aisladas de huemul.

En enero de 1992 -efecto de una beca de la Administración de Parques Nacionales- el Ing. Agr. Alejandro Serret con la colaboración de Fundación Vida Silvestre Argentina realizó un relevamiento de la situación del Huemul (Hippocamelus bisulcus) en el sector norte del Parque. Como resultado se confirmó la existencia de una población de importancia en el valle del Río Mascarello y el área oeste del Lago Viedma entre Laguna Viedma y Seno Moyano (Canal Viedma).

En 1996 y 1997 la FVSA y la Intendencia del Parque Nacional Los Glaciares continuaron con los relevamientos en el área, pudiendo confirmarse la importancia de la población presente a través del avistaje de 10 y 11 ejemplares distintos respectivamente. Luego de estas tres temporadas de estudio se estimó la presencia de un mínimo de 16 ejemplares para el área y una densidad de 0,8 huemules/km² (Serret y Borghiani, 1997).

Además, hay registros de distintos observadores para Laguna Torre, Río Torre, Laguna Toro, Río de las Vueltas, Río Eléctrico, Río Blanco, Loma del Pliegue Tumbado, Río Cóndor, Cerro Colorado, Cerro Huemules, Lago Tannhäuser, Río Guanaco, Laguna Capri, Arroyo La Rosada y Bahía Ameghino. Esta última, constituye la localidad más austral del huemul en la Argentina.

También podría vivir el chinchillón anaranjado (Lagidium wolffsohni), muy raro y de distribución restringida.

Es de destacar la importancia de los Ríos Fitz Roy y de las Vueltas para el pato de los torrentes, donde se observa un considerable número de ejemplares o grupos familiares en forma permanente.

Los procesos glaciarios actuales
En Patagonia existen dos tipos de glaciaciones:

- Los glaciares periféricos que se desarrollan a partir de las zonas más elevadas de las montañas
- El hielo continental patagónico, la tercer masa de hielo más grande del mundo.

Esta última, forma dos casquetes de hielo separado: el hielo patagónico sur y el hielo patagónico norte. El hielo patagónico sur, el de mayor superficie, se extiende a lo largo de 350 Km. desde los 48°20'S hasta los 51°30'S con una superficie de 13.000 Km.². 2
La superficie del hielo continental en Argentina es de 3500 Km.². La mayor parte de esta superficie se encuentra dentro de los límites del Parque Nacional Los Glaciares.3

Los glaciares del Parque
De la masa de hielo continental descienden 13 glaciares a las cuencas de los lagos Argentino y Viedma, muchos de los cuales llegan al nivel de los lagos.4

Estos son de norte a sur:

* Marconi
* Viedma
* Moyano
* Upsala
* Agassiz
* Bolado
* Onelli
* Peineta
* Spegazzini
* Mayo
* Ameghino
* Moreno
* Frías

Los más grandes son los glaciares Viedma (575 Km.²), Upsala (595 Km.²) y Moreno (250 Km.²). Hay además unos 190 glaciares menores (generalmente de menos de 3 Km.² de superficie) no vinculados a la masa de hielo continental.

La superficie del Parque cubierta por hielo es de aproximadamente 2600 Km.², lo que representa más de un 50% del total del área protegida.

La mayoría de los glaciares del Parque, al igual que muchos de los glaciares del Hielo Patagónico, ha retrocedido considerablemente durante el último medio siglo.

El glaciar Perito Moreno
Este glaciar muestra un sorprendente y curioso fenómeno, en el que su gran masa de hielo avanza continuamente, provocando la acumulación, ruptura y desprendimiento de gigantescos bloques de hielo en su frente de 5 Km. de ancho, situado sobre el Canal de los Témpanos; allí es donde navegan los numerosos fragmentos de hielo del glaciar.

El frente del glaciar sobrepasa los 60 m sobre el agua en su altura máxima, de donde caen continuamente trozos de diversos tamaños, produciendo una estridencia comparable al sonido del trueno.

Ubicación geográfica: Latitud 50' 32' Sur, Longitud 73' 10' Oeste.

El avance del glaciar
Su colosal avance logró cruzar el Canal de los Témpanos en el año 1947, cuando se apoyó en tierra firme en la punta de la península de Magallanes, arrasando con el bosque de lengas. Convirtiéndose en un gigantesco dique, cortó el drenaje natural de toda la parte sur del lago, el Brazo Rico.

Este extraordinario fenómeno da lugar al crecimiento del nivel de las aguas provenientes del Lago Argentino, provocando un desnivel de casi 20 metros. La tremenda presión sobre el glaciar produce filtraciones y termina fracturándolo, socavándolo y finalmente rompiéndolo.

El gradual rompimiento y posterior nivelación de las aguas, es un espectáculo conmovedor, único en el mundo, que se repite cada tres o cuatro años, al cual asisten miles de personas de todo el mundo.

Actividad turística
Esta región de la Patagonia austral argentina, por sus características naturales, es uno de esos lugares del que todo viajero se lleva recuerdos y experiencias imborrables. Ubicada en el sudoeste de la provincia de Santa Cruz, en su geografía se extienden montañas, lagos, bosques, glaciares, y una rica flora y fauna autóctona. El eje de su atractivo es el Parque Nacional Los Glaciares y cuenta con servicios y facilidades para recibir a un gran número de viajeros de todo el mundo.

Localidades turísticas
El Calafate
A sólo 40 Km del Parque Nacional Los Glaciares, y a 315 Km. de Río Gallegos, Capital de la Provincia de Santa Cruz, El Calafate es el centro urbano más importante cercano al Parque Nacional, lo que lo convierte en el epicentro de casi todas las actividades. Se encuentra a orillas del Lago Argentino, al pie del cerro Calafate, y debe su nombre a un pequeño arbusto de hojas espinosas abundante en la región.

El Calafate es hoy una villa turística de casi 7.000 habitantes, la más próxima al majestuoso glaciar Perito Moreno ubicado en el Parque Nacional Los Glaciares. Desde su creación el 7 de diciembre de 1927, esta ciudad ha crecido hasta convertirse en un destino turístico con peso propio. Sus pintorescas edificaciones con techos a dos aguas y jardines, sumados a la variedad de flores y árboles, componen un entorno cálido y delicado, que combina a la perfección el ocio y la aventura.

Destinos y posibilidades
Por su ubicación estratégica, El Calafate es el punto de partida de todos los destinos y posibilidades de la región: la visita a los glaciares y la región de El Chaltén, descubrir la Cueva del Walicho y la cultura Tehuelche, disfrutar de un día de pesca en el Lago Roca, pasear por la zona de Bahía Redonda , conocer las Estancias turísticas, practicar trekking, hacer un viaje en globo aerostático, cabalgatas, salir en bicicleta o cuatriciclos, hacer rafting, y mucho más.
Por todo esto, El Calafate es el lugar ideal para los que buscan propuestas de actividades organizadas y también para aquellos que prefieren actividades o la práctica de deportes, pero con todo el confort y las facilidades


El Chaltén
Además de los hielos, lagos y paisajes del bosque subantártico y la estepa, en el parque se encuentran las imponentes cumbres del monte Fitz Roy de 3.405 m. y el cerro Torre de 3.102 m. en la zona de El Chaltén. Aquí es donde los amantes del trekking y el andinismo encuentran su lugar ideal.

El Chaltén, fundado en el año 1985, es el pueblo más joven de nuestro país. Actualmente cuenta con una población de poco más de 300 habitantes, y una creciente oferta de servicios turísticos.
Ver: http://www.elchalten.com/

Estancias turísticas próximas al Parque Nacional
Las Estancias turísticas del extremo sur del país se han convertido en una opción difícil de resistir para quienes buscan nuevas experiencias y servicios turísticos. El contacto directo con la naturaleza en su estado más puro, acompañado del confort de establecimientos de jerarquía internacional crean un cóctel irresistible.

Aspectos generales
Las posibilidades de las estancias devenidas en alojamientos turísticos son múltiples y varían (al igual que sus costos) de acuerdo a sus características y ubicación.

Excursiones, cabalgatas, safaris fotográficos, comidas tradicionales, días de pesca, tareas rurales o el simple contacto con el ritmo de vida pacífico y relajado, componen el particular sabor de las estancias turísticas de Santa Cruz.

Muchos establecimientos de esta región están ofreciendo servicios al turista; ya sea con dedicación exclusiva, dándole alojamiento y todos los servicios para su estadía, o simplemente ofreciendo paseos, comidas típicas y visitas.

Estancias zona Lago Argentino
  • Alta Vista (Hostería de campo)
En la precordillera, a 50 Km. del glaciar Perito Moreno. Excursión lacustre Lago Argentino. Avistaje de cóndores y diversa avifauna. Cabalgatas al bosque, pesca deportiva, trekking y deportes de montaña
Temporada: octubre a abril.
Ubicación: a 30 Km. de El Calafate.
Telefax: 02902-491247 (Desde el exterior: 54 2902 491247).
  • Chorrillo Malo
En la estepa, sobre la RP N° 15, cercana al Parque Nacional Los Glaciares. Cabalgatas, observación de fauna, pesca.
Ubicación: a 37 Km. de El Calafate.
  • El Galpón del Glaciar (Estancia)
Camino a Punta Bandera, sobre la RP N° 11. Paseo turístico con casa de Té. Almuerzo, cabalgatas, avistaje de fauna en la Laguna de los Pájaros. Asado típico patagónico.
Temporada: septiembre a abril.
Ubicación: a 21 Km. de El Calafate.
Tel.: 02902-491793 (Desde el exterior: 54 2902 491793).
Correo electrònico: info@estanciaalice.com.ar
Pàgina Web: www.estanciaalice.com.ar
  • Huyliche (Estancia)
En plena estepa patagónica, muy cerca de El Calafate. Camping, pesca deportiva, trekking, cabalgatas, comidas típicas y caminatas arqueológicas.
Temporada: octubre a abril.
Ubicación: a 3 Km. de El Calafate.
  • María Elisa y Franka
Situada en la estepa patagónica sobre el río Bote.
Cabalgatas, trekking, pesca deportiva, actividades con y sin guía.
Temporada: octubre a abril.
Ubicación: a 55 Km. de El Calafate.
Teléfono: 02902-491079 (Desde el exterior: 54 2902 491079).
  • Nibepo Aike (Estancia)
En pleno Parque Nacional Los Glaciares.
Excursión lacustre Lago Argentino. Cabalgatas, trekking, observación de fauna e interpretación arqueológica, tareas rurales, pesca.
Temporada: octubre a abril.
Ubicación: a 57 Km. de El Calafate.
Teléfono: 02966-422626 (Desde el exterior: 54 2966 422626).
  • Rincón (Estancia)
A una hora de El Calafate, sobre la rivera del río Santa Cruz. Demostración de esquila y arreo de ovejas. Cabalgatas, travesías en 4x4 y cuatriciclos, pesca, safaris fotográficos. Cocina con comidas típicas.
Temporada: desde Septiembre hasta Mayo.
Ubicación: Av. Libertador 1072 - El Calafate - Z9405AHW
Teléfono: (0054) - 02902 - 491965/492669 (Desde el exterior: 54 2902 491965/492669).
  • Río Bote
En la estepa patagónica, cercana al río Bote y Santa Cruz. Cabalgatas, trekkings, expediciones a sitios arqueológicos y paleontológicos
Ubicación: a 42 Km. de El Calafate.
Teléfono: 02966-428753 (Desde el exterior: 54 2966 428753).
Subir

Estancias zona Lago Viedma
  • El Pilar (Hostería de campo)
Camino al Lago del Desierto, muy cerca de El Chaltén. Vistas de la cara noreste del monte Fitz Roy y Poicenot. Trekkings a Laguna de Los Tres, Lago del Desierto, pesca en río de las Vueltas .
Temporada: octubre a mayo.
Ubicación: a 17 Km. de El Chaltén.
Telefax: 02962-49302. (Desde el exterior: 54 2962 493002).
  • Helsingfors (Hostería de campo)
En la margen sur del Lago Viedma. Vista al cerro Fitz Roy.
Navegación al glaciar Viedma, avistaje de fauna.
Temporada: noviembre a semana santa.
Ubicación: a 185 Km. de El Chaltén.
Telefax: 02966-420719. (Desde el exterior: 54 2966 420719).
  • La Leona (Lodge)
A mitad de camino de El Calafate y El Chaltén, al margen del río La Leona. Pesca deportiva, cabalgatas.
Temporada: diciembre a marzo.
Ubicación: a 110 Km. de El Chaltén.
Teléfono: 02962-497442. (Desde el exterior: 54 2966 497442).
  • La Maipú (Estancia)
Situada en la margen sur del lago San Martín, entre montañas y bosque. Trekking, ascensión al cerro Astillado, tareas rurales.
Temporada: 15 de octubre a 30 de abril.
Ubicación: a 220 Km. de El Chaltén.
Contacto: 02966-422613. (Desde el exterior: 54 2966 422613)
  • La Quinta
Muy próxima a El Chaltén. Trekking y Pesca deportiva.
Ubicación: a 2 Km. de El Chaltén.
Contacto: 02962-493012. (Desde el exterior: 54 2962 493012).
  • Punta del Lago
Cercano al extremo este del Lago Viedma.
Vista del cordón montañoso del Fitz Roy.
Trekking y visita a sitios arqueológicos.
Temporada: octubre a marzo.
Ubicación: a 10 Km. de la R.N. N°40.
Contacto: 02962-497442. (Desde el exterior: 54 2962 497442).
  • Santa Teresita
Situada en la margen sur del lago Viedma, a 45 Km. de la R.N. N° 40. Trekking, cabalgatas, pesca deportiva. Vista del cordón del Fitz Roy.
Temporada: diciembre a marzo.
Ubicación: a 185 Km. de El Chaltén.
Contacto: 02902-491732. (Desde el exterior: 54 2902 491732)

Monte Fitz Roy
En el otro extremo del Parque se ubican los picos más altos y la mayor diversidad de formas graníticas de la cordillera, que junto a bosques, glaciares y lagos, conforman uno de los sitios más extraordinarios de nuestro país. La altura máxima es el Monte Fitz Roy ó Chaltén (3405m) y el cerro Torre (3102 m). En ese escenario se encuentra la pequeña localidad de El Chaltén, que atrae a numerosos andinistas y amantes del trekking.

Cómo llegar
El acceso al Parque se realiza a través de una red vial tipo “peine”, compuesta por una serie de rutas que se desvían de la ruta nacional 40. Esta red de acceso, básicamente motivada por la existencia de los grandes lagos Viedma y Argentino, resulta muy adecuada para el manejo de área, permitiendo un buen control de las vías de ingreso al área y evitando el impacto consecuente de la construcción de carreteras en zonas montañosas. Al Parque Nacional se puede acceder en autobus o automóvil desde la localidad de El Calafate, a la cual se puede arribar a través de diversas líneas aéreas y terrestres.

Las grandes distancias no son un impedimento para disfrutar las atracciones del Parque Nacional Los Glaciares. Aquí encontrará distintas alternativas de acceso a sus principales atractivos: El Calafate, El Chaltén, el Glaciar Perito Moreno y los grandes glaciares.

Vía Aerea
En avión, se llega hasta el Aeropuerto Internacional El Calafate. Desde esta localidad puede optarse por una excursión organizada o el alquiler de un automóvil. Otra alternativa es arribar a Río Gallegos, capital de la provincia de Santa Cruz, desde donde parten varias líneas de ómnibus en temporada alta.

Vía terrestre
Para los que prefieran hacer todo el trayecto en automóvil, existiendo varias alternativas:

Desde Buenos Aires por la costa
Partiendo de Buenos Aires, tomar la RN N°3, que recorre toda la costa del Mar Argentino, atravesando importantes localidades como ser Bahía Blanca, Trelew o Comodoro Rivadavia. Al llegar a la santacruceña localidad de Comandante Luis Piedra Buena, puede optarse por empalmar la RN N°288 (ripio), que atraviesa el desierto de la estepa patagónica hasta llegar a la RN N° 40 (ripio). Desde aquí se sigue el curso norte sur hacia el Lago Argentino y finalmente la RP N° 11 (asfaltada), que termina en el Parque Nacional pasando por El Calafate. Si desde C. Luis Piedra Buena se desea seguir por la costa, se continúa hasta Río Gallegos.

Desde Río Gallegos
Se toma la R.P. N°5 hacia la cordillera, luego la R.N. N° 40 y finalmente la RP N° 11. Este trayecto de 315 Km. es completamente asfaltado, atravesando la árida y monótona estepa del valle del río Santa Cruz.

Desde Bariloche
Se inicia en la RN N° 258, que atravesando la localidad de El Bolsón, empalma con la RN N° 40 (ripio) y continúa en el sentido norte sur paralelamente a la Cordillera de los Andes. Continuar hasta su empalme con la RP N° 11 (asfaltada) a poco de cruzar el río Santa Cruz. Este trayecto atraviesa entre otras, las localidades de Perito Moreno, Bajo Caracoles y Tres lagos.

En autobús
Vía Río Gallegos
Desde Buenos Aires hasta Río Gallegos por la R.N. N° 3. Desde allí parten líneas regulares hasta la localidad de El Calafate.

Fuente: Los glaciares.com
Fotos y mapas: Los glaciares.com /Nora martín
Otras fotos: web



miércoles, 22 de agosto de 2007

Reserva Natural Otamendi


Historia-antecedentes de su creación

El área que hoy comprende la Reserva Natural Otamendi fue utilizada por el Ejército, durante muchos años, como campo de prácticas de artillería.

Entonces, se solía disparar desde las zonas altas hacia los bajos inundables; aún en la actualidad pueden observarse los pozos originados por la explosión de algún montero. Más tarde las tierras fueron cedidas al Consejo del Menor y la Familia, organismo nacional, que arrendaba las tierras a ganaderos vecinos.

La zona era sometida a un intenso pastoreo y quemas periódicas para que el ganado se alimentara de los rebrotes tiernos. Como contrapartida de estos destructivos usos de la zona, se realizaban, desde la década del treinta, prácticas de campo de las cátedras de Botánica de la Facultad de Agronomía de Buenos Aires. Atraídos por los ambientes naturales del área, que ya en esa época eran escasos en cercanías de Buenos Aires, los grupos de estudiantes eran guiados por Ángel Cabrera Y Lorenzo Parodi, dos de los más prestigiosos botánicos argentinos.

Parodi en 1940 ya destacaba la necesidad de proteger la flora de las barrancas y los Bajos de Otamendi, a fin de conservar una de las últimas muestras del paisaje original del noreste bonaerense. Recién en 1990 y por un Decreto Nacional, el área pasa a ser protegida por la Nación, constituyendo la primera Reserva Natural de la APN en la provincia de Buenos Aires.

Fundamentos de su creación
Proteger una de las últimas muestras ambientales cercanas a Buenos Aires: Selvas Ribereñas del Paraná de las Palmas, bajos asociados al Delta del Paraná, barrancas naturales del Tala y zonas altas con pastizales pampeanos. Asimismo, se amparan especies amenazadas como el Siervo de los Pantanos, el Lobito de Río y el Federal.

INFORMACION GENERAL DEL AREA
La Reserva Natural Otamendi fue creada en el año 1990 y abarca una superficie aproximada de 2.600 hectáreas. Se encuentra ubicada en el Partido de Campana, Provincia de Buenos Aires, a orillas del río Paraná de las Palmas, a la altura de la localidad de Ing. Rómulo Otamendi.

La Reserva pertenece a las eco-regiones Delta e Islas del Paraná, con sectores de la Pampa -pastizal de la Pampa Ondulada- y del espinal -talares-.

La eco-región Delta e Islas del Paraná corresponde a los valles de inundación de los trayectos medios e inferiores de los río Paraná y Paraguay, e incluye al Delta del Paraná. Se trata de un paisaje de islas bajas e inundables.

RECURSOS CULTURALES
La Reserva conserva restos de antiguas poblaciones prehispánicas correspondientes a grupos cazadores-pescadores que ubicaban sus asentamientos temporarios en túmulos -elevaciones naturales con aportes artificiales- de las zonas bajas del área, expuestas a anegamientos. El uso económico de este ambiente está ligado a los recursos acuáticos, prueba de ello es el instrumental recurrente de arpones y puntas confeccionadas en hueso que utilizaron dichas poblaciones.

Los restos de fauna hallados en Río Luján I y II señalan un aprovechamiento intensivo de un pez -el armado- y de un mamífero roedor -el coipo o "nutria"-, que junto a los indicadores y las muestras de cerámica asociadas a este contexto permiten ubicar cronológicamente a estas ocupaciones entre los años 1000 antes de Cristo y 1500 después de Cristo. En la zona alta de la Reserva, sobre la barranca, se encuentran restos de un asentamiento histórico de los finales del período colonial.

Los estudios que se están realizando, el análisis de las lozas y cerámicas del sitio, indican un contexto de clase económica alta, probablemente el establecimiento de Juan de Melo o sus descendientes, familias Urien, Cheves o Martínez, en una zona para entonces de gran importancia económica por la instalación del Puerto de Tajíber.

Descripción general
En los últimos años los B
ajos de Otamendi, ubicados al sur de Campana en el nordeste bonaerense, se fueron convirtiendo en un lugar de encuentro para observadores de aves y naturalistas en general. Es que un área como esta de considerable extensión con variados ambientes y fácil acceso, configura un gran atractivo donde se refugia una buena parte de la fauna regional. Posiblemente sorprenda considerar este lugar parte del Delta del Paraná habitualmente delimitado al sur por el Paraná y luego por el Paraná de las Palmas. Pero aquí estamos considerando los límites naturales dibujados por procesos geológicos.

La retracción del mar, que en tiempos cuaternarios ocupaba una amplia bahía interior ( actualmente Delta y estuario del Paraná) dejó al descubierto el borde de las tierras altas, su antigua costa. Ese límite está a la vista hoy en día en las barrancas, que se continúan al sudeste, paralelas a las costas rioplatense, y donde se desarrollan los Talares y se asentaron las ciudades.

El lecho marino vecino ala costa, forma una terraza baja entre la barranca y el río Paraná. Esta siguió similares procesos de formación a los que experimentados por buena parte de del Delta, enriqueciéndose con los aportes de sedimentos en cada inundación. Si observamos el perfil del relieve a la altura de Otamendi, veríamos que sobre el Paraná de las Palmas tienen forma típica de una isla del Delta, con un albardón costero alto y una zona baja en el centro, que se inunda periódicamente con las crecidas del río.

El albardón está ocupado por una Selva Ribereña o en Galería, con numerosas especies de árboles de estirpe subtropical. En los bajos se instalan numerosas comunidades vegetales acuáticas (juncales, totorales, pajonales, etc. Que son refugio de Carpinchos, Coipos, el injustamente perseguido Ciervo de los Pantanos y una rica avifauna. En los riachos que desembocan en el Paraná, suelen verse Tortugas acuíferas y Lobitos de Río. Sobre los terrenos inclinados de la barranca se asienta una flora y fauna muy diferente, característica de ambientes más secos. Hallamos allí los bosques de Tala, refugio de numerosas aves y pequeños mamíferos. Más arriba, ya sobre la llanura pampeana, se mantiene un sector de pastizal natural, actualmente en recuperación, dado que esas tierras fueron intensamente aprovechas para la agricultura antes de la creación de la Reserva.

Bioma: Pastizal Pampeano, Delta del Paraná, Espinal.

RECURSOS NATURALES
Flora

En la Reserva se pueden encontrar tres grandes ambientes naturales. Junto al río se presenta un Monte Ribereño con árboles de mediano porte -como seibos, notables cuando se cubren de flores rojo-carmesí en primavera-, sauces criollos y canelones. En los terrenos inundables vecinos al río, la vegetación dominante es el pajonal, formado por manchones de varias hierbas de gran tamaño (juncos, totoras, pajas bravas, espadañas, etc).

Los espejos de aguas abiertas tienen una profusión de plantas sumergidas y flotantes como los repollitos de agua. Sobre el valle del río Luján se encuentran pastizales salobres de pelo de chancho con matas de hunquillos. Sobre la antigua barranca del Paraná encontramos los bosques de tala. Siguiendo hacia el oeste, por encima de la barranca se resguarda una pequeña muestra del pastizal pampeano típico de la Pampa Ondulada. Se caracteriza por presentar una cubierta herbácea con predominio de pastos (gramíneas), como las flechillas y las colas de zorro, y algunos arbustos bajos.

Fauna
Las aves típicas de los bosques del Monte Ribereño son el boyero negro, que realiza un nido colgante con fibras vegetales, la choca corona rojiza y la pava de monte. El pajonal brinda refugio a la fauna mayor de la Reserva, como por ejemplo el carpincho y el ciervo de los pantanos. La avifauna incluye al junquero, el siete colores, el federal, de resplandeciente plumaje negro y capuchón escarlata, y varias especies de gallinetas y burritos.

Entre las numerosas especies de anfibios se encuentra la rana criolla. En los espejos de aguas abiertas, donde abundan las plantas sumergidas y flotantes, viven peces como la tararira y el sábalo, y aves acuáticas como gallaretas, patos y cisnes. Los pastizales salobres de pelo de chancho con matas de hunquillos mantienen su avifauna típica, con integrantes como los espartilleros enano y pampeano.

En los bosques de tala, sobre la antigua barranca del Paraná, habitan la comadreja overa y aves como el chinchero chico y la tacuarita azul, pájaro que recorre con movimientos acrobáticos el follaje del talar.

En la pequeña muestra de pastizal pampeano es probable observar al misto. Este es un pájaro que en primavera resulta perceptible por su canto y los despliegues que realiza.

Geología y relieve
La Reserva Natural Otamendi se ubica en provincia geológica denominada Chacopampeana dentro del ambiente conocido como "Pampa Ondulada". El rasgo morfológico más sobresaliente es la existencia de una "Terraza Alta" y una "Terraza Baja", ambas separadas por un desnivel marcado que constituye un paleoacantilado. Geológicamente en la terraza alta afloran loess y limos del pampeano de origen eólico acumulados en el Pleistoceno y en la terraza baja se acumularon depósitos arenosos, limoarcillosos y limoarenosos provocados por agentes morfogénicos marinos y fluviales en el holoceno.

ACCESOS
Por la Ruta Nacional Nº 9 se accede a la localidad de Ingeniero Rómulo Otamendi, ubicada entre las ciudades de Campana, al norte, y Belén de Escobar, al sur. Por la calle central de este poblado, luego de recorrer aproximadamente 2 km. se llega a la portada de la Reserva Natural Otamendi, que se encuentra 68 km. al norte de la Ciudad de Buenos Aires.

También se puede llegar por ferrocarril tomando la línea Mitre desde la estación Retiro hasta la Estación Otamendi, previo transbordo en Villa Ballester.

PASEOS Y SERVICIOS
Entre la Estación de Ferrocarril Ingeniero Rómulo Otamendi y la localidad homónima se encuentra la portada de la Reserva; y a unas pocas decenas de metros, el estacionamiento vehicular y el centro administrativo. Allí hay un área de picnic, sanitarios, y funciona una oficina de informes.

Los siguientes son los paseos que se pueden realizar en esta área protegida:
Sendero peatonal El Talar
De un kilómetro de recorrido, permite comprender a través de una serie de carteles interpretativos algunas características naturales del pastizal pampeano y del bosque de talas. Conduce también a un mirador que ofrece una vista panorámica de gran parte de la Reserva.

Sendero vehicular camino Islas Malvinas
Se puede llegar al río Paraná de las Palmas, siguiendo este camino de 5,5 km desde la estación Ingeniero Rómulo Otamendi. Si se desea observar fauna, es aconsejable recorrerlo al amanecer o al atardecer.

Centro de Visitantes
Se ofrece aquí una exposición permanente referida a los aspectos naturales de la Reserva. Funciona también un auditorio para proyecciones y charlas interpretativas a cargo de los Guardaparques.

Vivero de especies nativas
La Reserva cuenta con un vivero de árboles autóctonos -como lapachos, seibos y ombúes- montado con el fin de repoblar la Reserva con algunas de estas especies y difundir la importancia de la flora del país. También es posible comprar aquí renovales de estos árboles.

CONTACTOS
Reserva Natural Otamendi
Av. Rivadavia 978
(2.804) Campana
Buenos Aires
República Argentina
Teléfono: 54-11-(034) 89-447505.
Correo electrónico: otamendi@apn.gov.ar

Fuentes:
Parques Nacionales
http://www.parquesnacionales.gov.ar/03_ap/28_otamendi_RNE/28_otamendi_RNE.htm

La Hueya
http://www.lahueya.com.ar/index/parques/otamendi.htm

domingo, 19 de agosto de 2007

Costa Rica: El volcán Arenal asomado a tu ventana


Cerca de la capital costarricense, estratégicamente ubicado, un hotel invita a "convivir" con el volcán Arenal.

El territorio de Costa Rica, a pesar de su tamaño, tiene una enorme diversidad de paisajes, desde bosques tropicales hasta playas extensas. También, una docena de volcanes que parecen imitar el centro de la tierra y forman parte del Círculo de Anillo de Fuego -que se destaca por ser una de las mayores concentraciones de volcanes del planeta- que circunda el océano Pacífico.

Uno de los hoteles ideales para gozar de la magnética vista del volcán Arenal, de 1.633 metros de altura, uno de los más inquietos de América Central, es el Arenal Observatory Lodge, en La Fortuna, un poblado ubicado cerca de la capital del país, San José.

A poco menos de 3 kilómetros del volcán, el hotel fue construido como estación de investigación científica del Instituto Smithsonian, en 1987. Es el único hotel ubicado dentro del Parque Nacional Volcán Arenal y está protegido del peligro por la quebrada del río Agua Caliente, que separa al volcán del hotel.
En medio de bosques
Sobre el suelo volcánico nutritivo crecen bosques tropicales primarios y secundarios. Un proyecto de reforestación garantiza un bosque para futuras generaciones. Las cascadas y los ríos cristalinos brindan una excelente oportunidad para refrescarse en medio del bosque tropical.

La ubicación del Arenal Observatory Lodge es la mejor para indagar acerca de este coloso de la naturaleza, estudiar sus ronquidos, su respiración, los latidos que llegan desde su alma secreta.Además, según cuenta la historia, era -y es- un espacio seguro para refugiarse.

La altura del volcán cambia según la actividad -pasó cuatro siglos inactivo- y sus emisiones más tempranas deben haber ocurrido hace unos 7.000 años, hasta que despertó de su quietud en 1968. A su lado están el extinto Cerro Chato y la laguna Arenal, de 124 kilómetros cuadrados, parte de una depresión geológica de más de 2 millones de años.

El lodge del hotel es el punto de partida de caminatas hasta el lago del cráter y hacia los recovecos de una jungla rebosante de plantas, que recuerdan los inicios de la vida en la tierra, y de pájaros de plumajes pocas veces imaginados. El espectáculo del volcán atrae a los turistas que se maravillan conociendo el misterio de esos montes con fuego que bulle. Es una atracción y una experiencia para todas las edades, aunque muchos piensen que solamente es un destino para arriesgados.

La quebrada del río Agua Caliente separa al volcán del hospedaje. Ahí también está el encanto de las 270 manzanas de bosques lluviosos que forman el Parque Nacional Volcán Arenal. La vista nocturna desde los balcones del lodge depara un espectáculo que roza lo sobrenatural. Durante el día, los huéspedes pueden cabalgar por los alrededores, visitar la reserva de vida silvestre Caño Negro y pasear en canoa por la laguna del cráter Cerro Chato. Otras opciones son tomar las balsas que viajan por el río Peñas Blancas, disfrutar de los rápidos del Sarapiquí, y extasiarse con el bamboleo de los puentes colgantes sobre las hondonadas de la selva.

Los indígenas guatuso creían que el volcán Arenal estaba habitado por el dios del fuego; los turistas piensan que están ante un milagro.

María Teresa Morresi
Clarin - Viajes

Entrenado para salvar


Reggie, un golden retriever de cinco años, está preparado para rescatar a esquiadores atrapados en avalanchas. Trabaja junto a Mark, su dueño y entrenador

Portillo-Chile.- Es un hombre solitario, Mark Rawsthorne. Son horas y días y meses que pasa patrullando la montaña, atento ante cualquier mínimo rugir que prenuncie una avalancha. Así son sus inviernos en el centro de esquí de Portillo, Chile. En verano se muda a rincones remotos como la Antártida o el Polo Sur, donde provee la logística para todo tipo de expediciones. En otoño tal vez entrene en el Centro de Avalanchas de Colorado, Estados Unidos. Y cuando no trabaja, se recluye feliz en la casita que tiene escondida en los Andes chilenos, para dormir, leer y alejarse de todo.

Aunque él dirá que no, que siempre está acompañado. Y eso también es verdad. Reggie, un golden retriever de cinco años, no lo deja ni a sol ni a sombra. Decir que el perro es su mejor amigo es quedarse corto (además de caer en un lugar más que común, claro). Porque Reggie es también su compañero de trabajo, un rescatista más, y prácticamente un hijo. De hecho, Mark lo compró en Colorado cuando Reggie era un cachorro, y durante cuatro meses no se despegó de él ni un minuto.

"Así se formó un vínculo tal que para Reggie soy su razón de vida", asegura Mark con el acento inconfundible de su Inglaterra natal.

Por eso, el día en el que su dueño se escondió en un agujero cavado en la tierra, Reggie sufrió un ataque de desesperación. Fue cuestión de segundos hasta que lo encontró. Después se repitió el ejercicio, pero esta vez se había tapado el agujero con nieve. Reggie lo desenterró. Y así siguieron jugando, aunque Mark no se escondió nunca más. Los voluntarios eran otros, que se escabullían en agujeros más profundos, en áreas más grandes, mientras Mark le daba la orden a Reggie para que los encontrara. Y cuando lo hacía, el perro recibía un premio por su trabajo, generalmente un guante o un juguete.

"Lo vuelven loco los guantes. Comida no hay que darles jamás. Es muy simple: si no tienen hambre, no buscan", explica Mark, al tiempo que aclara que tarda unas tres semanas en entrenar a un perro rescatista. "Pero entrenar a un entrenador lleva tres años como mínimo", aclara.

Ya van cinco temporadas que la dupla vela por la seguridad de los esquiadores en Portillo. Por ahora no tuvieron que desenterrar a ninguno, aunque sí condujeron un par de rescates en Estados Unidos. Mark y Reggie también fueron convocados cuando se produjo la tragedia de Antuco, hace dos años, en la que 45 conscriptos chilenos murieron tapados por la nieve en la Cordillera, envueltos en una tormenta blanca.

A pesar de lo duro que a veces puede resultar este trabajo, Mark se siente a gusto. Claro que hizo un poco de todo antes de descubrir su verdadera vocación: estudió Geología de Exploración en Inglaterra; en 1996 trabajó 18 meses para una compañía canadiense, buscaba oro en una mina perdida entre el límite de la Argentina y Chile, y hace ocho años, aún veinteañero, recaló en Portillo, donde comenzó trabajando en la recepción. Después lo ascendieron a jefe de seguridad en las pistas, y después vendría Reggie.

Todo esto cuenta Mark mientras su fiel compañero, a pocos metros, lo mira atentamente, siempre alerta. Como si supiera que están hablando de él. Como si supiera que en Portillo él también es una celebridad.

Teresa Bausili
La Nación-Turismo
Foto: Diego Munita
19/08/2007